viernes, 27 de noviembre de 2009

jornada la plata

Cuando hablamos de revolución hay expresiones de miedo o se te cagan de risa o te dicen que no hace falta, que así estamos bien, que por lo menos no hay dictadura. Pero es lo mismo; no hay botas, pero hay votos con resultados que ninguno de nosotros puede corroborar. Ponen a quien se les canta el orto sin que nos mosqueemos desde hace dos siglos o más, con políticas de hambre, corrupción y represión; cosas que no podemos percibir porque la información que tenemos está filtrada, censurada, pintada de colores ya que los medios, encargados de hacérnosla llegar, pertenecen al gobierno.
“Por lo menos no hay desapariciones “dicen. Entonces Julio López, Santillán, Fuentealba, Kosteki, Pocho Lepratti, Cabezas… ¿Quiénes carajo son? (Por nombrar algunos de los que los medios nos muestran para que pensemos que denuncian algo). Nos seguimos comiendo la mierda que nos sirven en bandeja desde que nos despertamos hasta que nos dormimos, anestesiándonos con planes trabajar, programas de televisión estúpidos, monumentos a los caídos, levantando algún que otro hospital o colegio público en falso patriotismo; triunfos en competencias deportivas, becas estudiantiles cada tanto, mostrándonos y vendiéndonos estilos de vida tanto inalcanzables como innecesarios para mantenernos tranquilos, que no saltemos por nada y si lo hacemos, que sea separados así nos pueden controlar por agrupaciones y negociar con nosotros y hasta darnos puestos en secretarias o ministerios fantasmas, inventos de su puto gobierno.
Por eso no sabemos como actuar, así olvidamos la revolución a diario, aprendiendo esa vida perfecta, quedándonos en el conformismo. Incluso podemos creer que somos felices… ¿A voluntad de otros?
Cuando hablamos de revolución puede que tengamos miedo, pero no podemos dejar que éste nos manipule, que nos entregue a la misma enfermedad padecida por nuestros padres y nuestros abuelos; tan ocupados, impedidos en emplear su tiempo en otra cosa que no sea su laburo... ¿Y qué otra cosa haríamos si tuviésemos la oportunidad de reflexionar más que DARNOS CUENTA?
No es casual que los dignos del sistema sean hombres y mujeres alteradísimos, trabajando por la compu para los chicos, la cámara digital; logrando distraernos, embobarnos, separarnos, envidiarnos; matándonos entre nosotros, volviéndonos lo suficientemente materialistas, como para olvidar las ideas. ¿Y olvidar que nos manejan?

martes, 24 de noviembre de 2009

Secuencia

Ibamos caminando con una amiga por Banfield. Insistía con que quería un pucho y yo le dije que le pidiera a esa persona que estaba justo ahí caminando, en la vereda de en frente. Mientras nos quedamos mirándola aparecen dos chabones de la nada y a apuran para afanarle.
No sé cómo ni por qué, pero SALIMOS CORRIENDO como las más hijas de puta.
¿Por qué? ¿Por qué ese miedo aferradisimo que llevamos impuesto?
Estoy tan horrorizada y lo peor es que es por algo que yo misma hice, sin pensar de esa manera pero actuando como actúa cualquier persona: el hacer que no pasó nada, cada uno a la suya y listo.
No puede ser, no me puedo creer que se haya logrado eso en las calles, en mis calles, en las calles de todos. Un barrio que es pura pasión cuando juega el Taladro pero después cuando hay que ponerse las pilas para ayudar a los nuestros, dejamos que las situaciones se guíen por el miedo. Nos asusta el ambiente turbio y desolado inducido a própósito que es, sin dudas éste que existe todas las noches cuando dormimos y comemos tranquilos y nos aguantamos los comentarios que hablan de lo que la tele dice que hay que hablar. ¿Y afuera? ¿Qué pasa después de los ladrillos y enrejados? ¿Cómo cambiamos ésta situación?

CREO QUE LA REVOLUCIÓN SE HACE EN LAS CALLES, DÍA A DÍA. SALGAMOS MÁS. UNÁMONOS.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Si es que tenés suerte...

¿Alguna vez te preguntaste por qué trabajás de 8 a 12 horas diarias (si es que tenés suerte)? Probablemente ganes entre $1000 y $2500, si es que tenés suerte. Con algo de ese dinero tal vez puedas solventar tus estudios en una universidad privada, pero cuando pagues la cuota es muy probable que se te haya ido la mitad de tu sueldo entre apuntes, viáticos, refrigerios, materiales, etc., si la universidad es estatal vas a tener clases en buenas condiciones, a horario, y te vas a ir con una base sólida de herramientas de aprendizaje para tu futuro, si tenés muchísima suerte, ya que en las universidades estatales prácticamente nunca hay clases, hay paros, huelgas, movilizaciones y tomas que caen en los oídos sordos de quienes nos gobiernan, que frenan la formación educacional, pero bueno ¿no? Esto es así.
¡No te quejés, che! Todavía tenés la mitad de tu sueldo, si es que no comiste, no bebiste, no lavaste la ropa, no te bañaste, no pagaste el gas, ni la luz, ni el teléfono, ni la cuota del celular, la cuota de la tarjeta, la cuota del seguro del auto (si llegaste a tener uno), si no compraste pañales ni leche…¿Qué? ¿Tenés un hijo? ¿Sos loco? En este sistema no se puede ser estudiante, laburante y padre. El estudio lo vas a tener que largar, no te da el tiempo ni la plata, decí que por paternidad capaz que te dan $400 a $500 más…Ah, ¿estás en negro? Entonces no.
Bueno, por lo menos tenés un hijo del que disfrutar…si no estás haciendo horas extra, o si no te quedaste dormido en la mesa cansado por la jornada, o si tu hijo no está durmiendo cuando te vas y cuando llegás de trabajar. Pero tené en cuenta que todavía tenes suerte, pensá en toda la gente que no llegó y nunca va a llegar ni a la mitad de lo que vos llegaste. Y pensá que por lo menos estás ayudando a tu jefe, quien si sos empleado común, en negro, de un comercio chico o PYME, se lleva de promedio el 80% de lo que producís, si la empresa en cuestión es grande, tu jefe puede llevarse hasta un 99% de lo que producís, lo que le permite unos meses de vacaciones en alguna playa exótica de arenas blancas, mientras vos y tus compañeros se las mantienen para luego, si tenes suerte, tomarte unas vacaciones de 1 o 2 semanas pero acá nomás, que tenés que volver a trabajar.
¿Todavía pensás que sos libre? ¿Todavía pensás que tenés oportunidades? ¿Todavía pensás que alguien más allá de vos garantiza tu futuro? Pensálo mejor, ayudá y dejá que te ayuden.
Somos un movimiento sin nombre, ni partido, sin bandera, ni lideres, somos unos/as mas como vos, que se hincharon las pelotas de hacer lo que les dicen, de vivir como la mierda porque ellos quieren, de tener el techo donde a ellos les conviene que lo tengamos, de que tengamos que pagarles para vivir y ni siquiera lleguemos a hacerlo, de que la palabra anarquía cause gracia o en el peor de los casos miedo. Fotocopien esto, imprímanlo, reenvienlo por mail, modifiquenlo, agreguenle sus cosas, pero que siga rotando, que se siga moviendo como un ejercito invisible, despertando gente, abriendo cabezas, pero sin lideres, sin leyes, y sin transar con nadie, anónimamente. Mandá tus problemas y tus soluciones, tus preguntas y tus respuestas así empezamos a ayudarnos.
LA AUTOGESTIÓN ES EL FUTURO. SÉ LIBRE